EL TIEMPO: Un bien necesario (sobre todo cuando eres mamá)

El tiempo: Reloj Mickey

Tengo tan poco tiempo, que cuando     logro sentarme aquí, delante de una pantalla a hacer lo que tanto me gusta:escribir… solo tengo la necesidad de hablar sobre él: EL TIEMPO y lo poco que tengo para mí.

Al final, quiero decir tantas cosas y solo pierdo aún más tiempo hablado de él mismo: EL TIEMPO

El que nos falta, el que no tenemos, el que deseamos, el que necesitamos, el que nos gustaría tener, el que a veces perdemos, ese tan deseado y cotizado, ese tan necesario y a veces breve…

Sobre todo cuando eres mamá, él… EL TIEMPO es tan pero tan necesario…

Confieso que a veces me quejo, pero me encanta perderlo con ellas, me encanta hacer todo con y para ellas, y cuando el día termina veo que para mi tengo tantas cosas que hacer, tanto que me gustaría hacer, así sea tener alguna rutina de belleza o relax nocturno, alguna quizá de salir con amigas o con otras mamás, o por lo menos con mi marido a una cena o al cine, algo que no hacemos desde hace mucho tiempo… a veces me siento mal por todo eso, y me gustaría organizarme diferente, de una forma que ellas tuvieran su tiempo y yo el mío, que por lo menos un poquito de las 24 horas diarias fueran para mi. Por alguna razón no lo consigo, quizá como dije antes es por mi propia culpa, porque me encanta tanto el tiempo con ellas que al final no busco mas…

 

¿De dónde saco el tiempo?

Esto me lo pregunto todos los días, la cantidad de cosas que tengo que hacer y otro tanto que me encantaría poder hacer, pero no tengo tiempo ni para las obligaciones. La verdad que ser mamá de dos es bastante complicado, vale la pena más que nada en el mundo, pero no es fácil, por lo menos mientras son pequeñas.

Tengo dos niñas, Lucia de 4 meses y Paola de 4 años… las dos son niñas ejemplares, no dan casi guerra, pero la responsabilidad que tengo como mamá hace que te plantees donde o cómo comprar tiempo, pero que yo sepa aún no es posible hacerlo.

A veces pienso que no me hubiera pasado si fuera más joven, aún lo soy, creo… pero los años se van notando. Tengo 36 años y mis energías son más limitadas que cuando tenía 26 ¿lógico no? Pero también siento que me he vuelto más maniática… quiero las cosas más perfectas, más recogidas, me gusta tener la casa lo más recogida posible y todo lo que hago intento llevarla al límite no de la perfección pero que se le acerque…¿esto le pasará a todo el mundo con los años? Yo antes no era así…

Ahora entre el trabajo, la bebé casi recién nacida, la casa, las lavadoras, comidas, el perro, la mayor cuando llega del cole, la planificación que todo, fines de semana, actos de navidad, hacer un adorno para la clase, buscar formas de entretenerla cuando llega a casa, llevarla al cine, comprarle ropa, los regalos de navidad, que comeremos esa noche, más trabajo, transferencias, pagos, gestión de empleados, estrategias de marketing, estrategias de vida y de familia, ser mamá, mujer, esposa, cocinera, ama de casa, la compra…. ¡ya me cansé de enuméralo! a veces más de llevarlo a cabo…

Pero hay que seguir… ¿dónde puedo comprar tiempo? Nada es imposible… se hace… solo hay que organizar todo, adaptarse a las nuevas circunstancias, a veces pienso en esas mujeres que no tienen 2, si no 4 o alguno más. ¿Cómo lo hacen? Al final todo será cuestión de eso, de orden…

Mientras llega…   ¿Quién me vende un poco de tiempo?

BABY BOOM!!!

Baby Boom!!!

Baby Boom!!!

En ocasiones dicen que cuando tu mente y tu vida gira en torno a un tema en concreto, tus ojos solo ven señales que hablan de eso. En este caso me refiero a la maternidad, justo cuando soy madre y por lo tanto toda mi vida gira en torno a mi princesa y mi maternidad, miro a mi alrededor y lo único que veo son barrigas y bebés. Quizás es la edad, tengo 32 años y en este momento todas mis amigas y amigos están en lo mismo, embarazados, con bebés o niños pequeños o con proyectos en camino.

Justo ayer fui a una boda, la boda de uno de mis mejores amigos de la infancia y sentí que mi entorno estaba viviendo un baby boom. En el mes de diciembre estos amigos se casaron por el ayuntamiento porque pensaban celebrar su boda en su país de origen con el resto de la familia, pero finalmente por situaciones políticas decidieron casarse en España también por la iglesia. Pues ese diciembre en la boda civil, estamos junto a ellos unas cuantas parejas de amigos y en ese momento mi princesa tenía 9 meses. Se hablaba de bodas y planes, pero en ese momento no escuché hablar de hijos. Ayer, 5 meses después de ese día dos de las parejas que estaban allí ya estaban embarazadas!!!  Una de unos 4 meses, y otra quizás un poco menos pero eran trillizos!!!! Además la hermana del novio que ya tiene un niño de unos 4 años, está casa a punto de dar a luz de una princesa; el hermano del novio con su bebé de 4 meses allí disfrutando de ella, y por supuesto los novios ya apuntando que pronto nos traerán primitos.

Cuando eres madre, ya te das cuenta que casi todas las conversaciones fluyen en torno a ellos, a lo único que tenemos en nuestra cabeza, nuestros bebés, y la verdad me alegra muchísimo ver como esta generación estamos a tope y además saber que mi princesa tendrá muchos amiguitos alrededor con quien jugar!!