¡ Pelos por todos lados !

No hay nada que más me desespere que cuando se me empieza a caer el cabello…

Durante el embarazo era magnifica la sensación de no perder ni un solo pelo, por el contrario el cabello estaba más fuerte, más brillante y me crecía sin parar… ya sabía yo que lo bueno no dura mucho ;)…

Semanas después de dar a luz ¡Pluf! me empezó a abandonar, y a un ritmo más rápido de lo normal.

Al parecer cuando estamos embarazadas, los niveles hormonales hacen que el cabello esté en una fase como de descanso, por lo tanto la caida normal se paraliza hasta unas semanas después de dar a luz. Los estrógenos, que aumentan en esta etapa, son los responsables del crecimiento del mismo. En ese momento sentimos que estamos como en una nube, como el cabello de un anuncio de televisión, pero.. ¡¡¡ no os emocionéis!!!! ¡¡¡NO!!! …. unos meses después de dar dar a luz,  🤰 (aproximadamente 6-12 semanas) llega el otoño a nuestra cabeza ¡¡SIIIIII!! El cabello empieza a caer sin tener piedad con nosotras ¿¿¿Pero que pasa??? Si todo era tan perfecto…

La angustia me empieza a invadir y empiezo a buscar información hasta de implantes de cabello ¿Pero te volviste loca? ¡No te vas a quedar calva! Es completamente normal, si normalmente se pierden unos 100 cabellos diarios, ahora empiezas a perder casi 5 veces mas…Si, como has leído, unos 500 cabellos, lo que no se cayó antes, se cae ahora todo junto.

A pesar de ser completamente normal hay que estar atentos a la cantidad que estamos perdiendo, ya que en raras ocasiones esas pérdidas excesivas de cabello pueden ser debida a otros factores, como falta de vitaminas, deficiencia de hierro en sangre o incluso Tiroiditis Postparto (esto puede ocurrir en 8 de cada 100 mujeres, no es tan común, así que no debemos preocuparnos tanto aunque si estar alertas).

En principio es una fase del cabello que debemos pasar todas las mamás aproximadamente 3 meses después de dar a luz y que se puede mantener durante el primer año de postparto, para luego volver a la normalidad, aunque también comentan que pueden quedar algunas secuelas de este fenómeno, perdiendo nuestra cabellera brillo o volumen para siempre.

Aunque es inevitable que ocurra y no hay ningún remedio para evitarlo, hay algunas cosas que recomiendan para que mientras esto pasa, se fortalezca un poco más y se caiga lo menos posible, unas medidas preventivas que repito, no evitan que nuestro cabello pase por esta fase:

  • Tomar algunas vitaminas post-parto ricas en vitaminas del grupo B.
  • Solicitar una analítica para verificar los niveles de hierro y en caso necesario tomar un complemento del mismo.
  • Lavarnos menos el cabello.
  • Usar Champú y acondicionador que contenga Silica y Biotina.
  • Consumir una dieta rica en frutas y vegetales, que contenga flavonoides y antioxidantes
  • Evitar secador de pelo, y si no podemos evitarlo tratar de usar aire frío.
  • Comer Almendras: Ya que están llenas de antioxidantes, vitamina E y ácidos grasos Omega-3, muy beneficiosos para la piel y el cabello

 

Así que ánimo, aplicar todo eso y sobre todo…  ¡Paciencia!    🙂

 

 

 

 

 

Tiempo ¿Qué es eso?

pd,x400,macbook_air_13-bg,ffffff.u1La verdad que es sumamente difícil compatibilizar un trabajo con grandes responsabilidades con ser mamá… Es un salto de obstáculos, un reto diario, el objetivo a veces cumplido y a veces no de hacer todo bien y dedicar el tiempo que cada cosa necesita y merece… Si, es complicado, pero a pesar de todo cada día pienso que es lo mejor que he hecho en mi vida.

No hay nada igual, no hay nada que se pueda comparar con esta profesión, la mejor del mundo y la mejor retribuida: SER MADRE.

Es un reto diario sobre todo para las mujeres que trabajan y tienen que lidiar entre hijos, casa y su faceta laboral.

No se si todas las mamis que lean esto estén de acuerdo conmigo, pero si creo que a veces para hacerlo bien del todo hay que sacrificar un poquito de todo, sobre todo de nuestra carrera profesional en muchos casos, sin renunciar a ello, pero si sacrificando un poco quizá de nuestras ambiciones en ese sentido para también poder dedicarle a nuestros pequeños el tiempo que se merecen.

En mi caso, siempre he amado mi carrera y como siempre he dicho el marketing y la publicidad más que una profesión es un hobby en mi vida, pero desde que nació mi razón de vivir, lo he dejado un poco de lado, nunca lo abandonaré, pero decidí querer dedicarme a ella como ella lo merece y como yo quería y necesitarla, quería disfrutarla… por lo tanto decidí reducir el tiempo que le dedicaba a mi hobby y una de mis pasiones para dedicarla a mi razón de vivir, a mi verdadera pasión: MI HIJA

Como he comentado en artículos anteriores, TU TAMBIÉN EXISTES, por lo tanto no podemos olvidarnos de nosotros y ser madre no es sinónimo de desaparecer, al contrario, aparecen en tu vida nuevas facetas antes ocultas, que te aseguro se convertirán en un momento dado en tus favoritas, en lo mejor de ti misma, en lo mejor de tu día y de tu vida.

Cuando hablo de sacrificio, es simplemente pararte, plantarte y decidir, qué y cómo lo quieres, y según esto distribuir tu tiempo según esas prioridades. Todo depende del tipo de trabajo, de tus aspiraciones, objetivos y prioridades.

En mi caso fue cuestión de organizarme, trabajar más fuerte y duro, a veces a contrarreloj, decidir concentrar mi trabajo hasta las 3 de la tarde para que me diera tiempo a todo y no abandonarlo, sacar adelante mis proyectos, pero también mi familia, porque no quería perderme nada de ella, necesitaba poder disfrutarla al máximo y no perderme nada, dedicarle su tiempo, y ser parte de su aprendizaje.

Es difícil, unas veces más que otras, mi volumen de trabajo casi no me permite hacerlo, pero lo conseguí… siempre aplico ese tópico de «Querer es poder», tópico pero muy cierto.

A veces duro, cansado, yo no paro desde las 8 hasta las 3, pero luego tengo el privilegio de poder disfrutar a mi gran tesoro y pasármelo pipa, y a partir de las 8-8:30 de la tarde que mi princesa viaja al país del nunca jamás a jugar con campanilla acompañada de sus angelitos, su mami se vuelve a activar hasta que puedo seguir trabajando y el cansancio no me vence; unas veces hasta la 1, 2 o 3 de la mañana, pero así adelanto más cosas aún y al día siguiente tengo la sensación de que el día es menos pesado porque tengo las cosas adelantadas…

No es necesario porque todo es compatible si uno quiere y se organiza, pero estoy segura que por ella sería capar de dejarlo todo, es la mejor profesión que he tenido en mi vida, y la mejor decisión que nunca he tomado.